
Fernando Solanas
QUITO, ECUADOR
MAYO 2005
Por Fernando Vallejo
Dentro de las actividades paralelas del 4to Festival Internacional de Cine Documental – EDOC 2005, el director argentino Fernando Solanas tuvo un conversatorio abierto con el público en la sala de cine Ocho y Medio, al cuál acudimos prestos para recibir una verdadera Lección de Cine con sabor a replica de aquel terremoto fílmico llamado Memoria del Saqueo.
Esta película, - merecedora de reconocimientos tan importantes como el León de Oro de Honor del Festival Internacional de Cine de Berlín 2004 -, nació de la necesidad de hacer memoria contra el olvido, reconstruyendo la historia de una de las etapas más duras de la Argentina para incitar la denuncia y examinar de cerca las causas que provocaron el vaciamiento económico y el genocido social en ese país; realidades ambas que que se viven a diario en todos los países de nuestra región.
Pino Solanas arranca con el rostro iluminado y la voz templada confesando que realizar una película se asemeja a emprender un viaje, con la voluntad de superar todas las crisis y sabiendo de antemano que hay tramos de completa oscuridad, inseguridad y asco.
¿Si reconocemos la vocación didáctica que tiene el género documental y sobre todo lo urgente que debe ser para todos los argentinos ver un filme como Memoria del Saqueo, cuéntanos por favor cómo se difundió la película en tu país?
Memoria del Saqueo pudó haber sido una película de dos millones de espectadores en Argentina, pues la pueden ver chicos y grandes, ambos salen conmovidos y te la agradecen. Pero como es una película de “guerra” hay un gran grupo de personas que la aborrece, la insulta y la traba; fundamentalmente por todos los personajes y realidades que se denuncian.
En mi país en general los medios no le dieron demasiada importancia a la película, en especial la televisión abierta, siendo este un grave problema pues sabemos que las grandes mayorías son convocadas por la TV y también sabemos que mi documental denuncia también a los medios.
Este documental no llegó a los “multiplex” pero si se estrenó en un circuito alternativo de salas creadas por el Instituto Nacional de Cine, donde la entrada cuesta la mitad o menos versus las multisalas; llegando a convocar sobre las 50,000 personas, cifra que para un documental es bárbaro, pues la gente no va al cine a ver esto a menudo o si?
Una película cómo esta, en sábado, te caga la noche, este tipo de películas que se asocian a un lunes, un martes, un miércoles, no está dentro de lo que la gran mayoría de espectadores llama cine; pués cine significa para ellos evación y entretenimiento, requisitos ambos completamente ausentes en Memoria del Saqueo.
Gran parte del éxito actual de la película en mi país se debe a que el Gobierno Nacional la declaró de interés educacional; haciendo posible que miles de chicos pudieran verla en horario matutino no sólo en Buenos Aires sino también en la gran mayoría de provincias. En Suiza y Francia aún esta en cartel, se ha estrenado en Uruguay, en Caracas, en La Habana, en Brasil, - dondé ganó el premio del Público del Festival de Cine de Sao Paulo -, y muy pronto en México.
Nuevos proyectos…
Yo estoy realizando tres películas más, en total van a ser cuatro: está es el prólogo, la segunda trata sobre toda la experiencia del movimiento social, la tercera es del rescate y la reconstrucción y la cuarta vuelve a cuestionar dos temas centrales, que son el dominio de la tierra con todas sus riquezas minerales y la renta petrolera.
Hay que motivar la conciencia de lo que representa realmente la explotación petrolera en este riquísimo y hambreado país. Yo acabo de leer un libro que se llama Repsol: La recolonización de América Latina y hay un capítulo dedicado a las barbaries que comete esta corporación en Ecuador, el destrozo del medio ambiente, las agresiones a las poblaciones aborígenes, todo lo que se llevan y no controla nadie.
En toda América Latina es conocida la riqueza petrolera de Ecuador y que todos vienen acá a robar descaradamente.
Mientras nuestros pueblos no se pongan de pie para controlar la riqueza que tienen sus tierras y que se las roban, mientras los gobiernos sigan comprando deuda externa, mientras sigan los líneamientos del Fondo Monetario en lugar de buscar una integración latinoamericana, mientras no se reparta la renta nacional de cada pueblo con equidad y justicia; habrá mucho material para documentales sobre el genocidio social, pero es hora de ir más allá y buscar propuestas. Por ejemplo acá por qué luego de gritar una semana a que se fuera el presidente no gritaron otro tanto porque se fueran las petroleras, eh?
El dirigente político y social, el intelectual y el ciudadano que entre sus quejas y discursos no pone en primera letra la recuperación de la renta petrolera, esta trabajando para el enemigo.
La democracia…
La democracia en nuestros países es una historia ininterrumpida de traiciones, por eso hay que hacer profundas modificiaciones en la estructura institucional para construir nuevas formas para llegar a la democracia.
Sin la participación y el protagonísmo del ciudadano,- pero en el día a día no cada cuatro años -, la historia se seguirá repitiendo; es decir que hay que abandonar los malos hábitos de desentendernos o esa creencia de que esto no se puede arreglar.
Sólo hace falta mirar al pasado y reconocer el voluntarismo de nuestros pueblos, o no recuerdan esa epopeya extraordinaria de ese pendejo de Sucre, ¿cuántos años tenía? , ¿27, 26, 28?, en Ayacucho tenía 28 años. Lucharon contra diez mil españoles, eran 5,000 del rejuntado latinoamericano, los hicieron pure y capturaron a decenas de generales españoles, quién carajo puede decir que algo no es possible!
Hay que sacarse la telaraña, la tierra de la resignación de esta idea de que el cambio no es posible. La emancipación latinoamericana se hizo a pata, desangrandose por los caminos de América, pues a caballo iban los oficiales….todo es posible…
Fernando Solanas nació en Buenos Aires, Argentina en 1936. A finales de los años sesenta alcanzó un enorme reconocimiento internacional gracias a su trilogía documental La Hora de los hornos (1968), una de las obras fundamentales del cine-político-militante de la época, y a su teoría sobre el cine de la desconolozación, ambos elaborados y desarrollados conjuntamente con Octavio Getino. A partir de la dictadura miliitar y durante más de una década Solanadas estuvo exiliado en Francia, donde contginuó su carrera cinematográfica: terminó y exhibió Los hijos del Fierro (1972), Tangos, el exilio de Gardel (1985) y Sur (1988). De regreso a Argentina, fué elegido diputado para el período 1993-1997 y dirigió El Viaje (1992) y La Nube (1988). Con Memoria del Saqueo (2004), Solanas vuelve a sus inicios en el cine.
Fotografía: Fernando Vallejo

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