viernes, diciembre 16, 2005


Julián Larrea

QUITO, ECUADOR
JULIO 2005

Por Fernando Vallejo

El cine de lo real acapara cada vez más espacios y audiencia, para de a poco volverse un género imprescindible; tanto por su capacidad de sorpresa como por su compromiso revelador.
No es ningún secreto que películas documentales como Farenheit 911 hayan asegurado el crecimiento global de las audiencias en las salas de cine en un 4% el año anterior; cuando los estudios de Hollywood esperaban con certeza una caída en relación al 2003. Una muestra de lo anterior es que cada vez más circuitos comerciales abren su programación a películas documentales y sobre todo, más Festivales Internacionales de Cine incorporan a sus secciones competitivas el género documental.
En Ecuador, - gracias al trabajo de Cinememoria -, podemos deleitarnos año tras año de lo mejor de este “otro cine” durante las jornadas de exhibición del ya consagrado Festival Internacional de Documentales EDOC; en cuya última edición apareció una nueva joya audiovisual llamada Tu Sangre; ganadora indiscutible del codiciado Premio del Público y del indispensable y esperamos duradero Concurso Ojo con la Democracia, organizado por Participación Ciudadana.
Gracias a los beneficios de la “prensa”, - de los que ahora disfrutamos con fervor-, tuvimos la oportunidad de conversar en privado y en muy buena onda con Julián Larrea; el creador de este documental.
Este talentoso bonaerense bien traga años ha sido capaz de enganchar y hacerse de la empatía del público de los 4EDOC con su ópera prima, que reseña las últimas elecciones en Tiwinza, - donde miembros de la nacionalidad Shuar y colonos mestizos se disputan la alcaldía -, dando así claras señas de que aquel paradigma en el que el ecuatoriano promedio no esta interesado en el tema indígena y sobre todo que no se acepta mestizo; esta desapareciendo poco a poco.
En resumen el documental más votado por el público de los EDOC 2005 no fué el que más desolación y lágrimas arrancó, sino más bien en que más nos confrontó con nuestra propia realidad y aquel que nos dejó más claro que nunca que el poder necesita de nombres y que sigue siendo una herencia de segregaciones…

Qué persigues con tu documental?

Cuando yo llegué a la zona, lo que más me impactó, - luego de hacer varios trabajos de fotografía de comunidades amazónicas y videos encargados por alguna institución-, fué el estar en un lugar en donde la “conquista de América” es hoy día y sucede igualita a como la podemos leer en los libros. Entonces primero llegan los curas, luego los militares, después llegan las carreteras, los colonos, las madederas y las petroleras. Es un proceso de apropiación del territorio de otros. Esto que ya se dió en la Pampa hace ciento y pico de años esta pasando acá y ahora, en un proceso que no tiene más de cincuenta años. Por un lado la metología sigue siendo la misma; los religiosos van a las comunidades indígenas a adoctrinar y a aculturizar a los niños, les cambian los nombres, les prohíben hablar su lengua, les cortan el pelo; transformándolos en otros seres. Pero por otro lado esta un pueblo como el Shuar, que esta tratando de defenderse de esta situación…
Aquí tenemos el cantón Tiwinza, creado después de la guerra y en donde el 95% de la población es Shuar. Su cabecera cantonal es un pueblito llamado Santiago, de unas 500 personas. La convocatoria para el Concurso Ojo con la Democracia me otorgó como la excusa de acercarme al proceso electoral es este cantón, teniendo la suerte de filmar un momento en donde todo esto que subyace, - los problemas étnicos, territoriales, culturales y de intolerencias -, se podían poner en un primer plano en forma transparente e imparcial.

Cómo recuerdas tu primer encuentro con el cine?

De chico iba mucho al cine. Por suerte en la década de los 70´s en Buenos Aires había muchos cines de barrio, era otra realialidad. Estaba el cine continuado, donde uno iba los sábados y se quedaba toda la tarde haciendo lio dentro de la sala. Eso de la primera película no la tengo tan clara; más bien me voy encantando con lo que voy viendo, pero no tengo guardada una como mi favorita o algún momento especial. Sin embargo de alguna manera París-Texas de Win Wenders me marcó bastante, y, en Buenos Aires, The Wall con Pink Floyd tuvo un impacto sobre todo generacional pues como estuvo prohibida durante la dictadura; su estreno en la primavera democrática de los 80´s lo recuerdo como un momento único. También recuerdo mucho a Jorge Preloran, un documentalista argentino, que fué tal vez quien a través de su trabajo me fue despertando el interés por el documental de investigación, en donde la película se va haciendo con piezas que uno va encontrando en el camino, como un verdadero rompecabezas….

Qué película consideras que todos deberíamos ver?

Invierno en Bagdad es una película urgente…

Qué película nunca volverías a ver?

A mi me parece muy poco productivo y sobre todo peligroso el cine de supuesto puro entretenimiento hollywoodense, pues en realidad es publicidad. Es un cine de altísimo contenido ideológico; un verdadero sistema de educación planetario y global que hay que frenarlo un poco, pues si nos enseñan toda la vida que hay un “malo” que puede acabar con el mundo y después que el super héroe made in USA es el único que nos puede salvar del “mal”, a donde vamos a parar!

Tus cinco películas imprescindibles?

Yo no tengo esa estructura de atesorar películas favoritas, sin embargo ahora se me vienen a la cabeza:

Paris-Texas
The Wall
La Ciénaga

Ahora que documental te interesa filmar, que historia te interesa invertigar?

Siempre me llama la atención y me interesa contar lo que tengo al lado, lo que estoy viviendo en ese momento. Por ejemplo en Buenos Aires estaba viviendo en un barrio que era zona roja y yo quería contar sobre los travestis. Ahora en Ecuador viajo a la amazonía y me encuentro con la oportundiad de filmar Tu Sangre. Cuando vengo a Quito me gusta mucho visitar el sur de la ciudad y así voy encontrando historias…

La vida imita al cine o el cine imita a la vida?

Yo creo en el cine que cuenta la vida y cuanto más pueda suceder eso mejor para todos.
Cuando el cine cuenta la vida, el cine es importante…

Fotografía: Juan Baustista

Mariana Andrade

QUITO, ECUADOR
JUNIO 2005

Por Fernando Vallejo

En una tarde llena de esa luz que hace que los fotógrafos se vuelvan locos en Quito, Mariana Andrade nos recibe en su oficina para dejarnos preguntar, pero sobre todo para enriquecernos de su mística, optimismo y determinación.
Hoy Gerente General y Socia Fundadora de la sala de cine OCHO Y MEDIO de Quito y Responsable General de MAAC CINE en Guayaquil - dos de los proyectos de Gerencia Cultural más importantes y sólidos del país -, Mariana es además ampliamente reconocida y respetada por ser una de las pioneras en el arduo oficio de la producción cinemátográfica en Ecuador.
Después de haber producido películas cómo La Tigra, Entre Marx y una Mujer Desnuda, - ambos trabajos en dupla con el director Camilo Luzuriaga -, Sueños en la Mitad del Mundo, - primera
co-producción cinematográfica con España -, Proof of Life, del aclamado director de hollywood, Taylor Hackford; además de varios trabajos para televisión y cortometrajes, Mariana Andrade ha logrado en una intensa carrera llena de pasión y determinación abrir caminos reales y brechas factibles para actuales y futuros realizadores y productores de cine en nuestro país…

Mariana confiesa que su vinculación tan estrecha con el séptimo arte fué casí casual y sobre todo el resultado de la busqueda del cambio de una sociedad, - con sus valores y sus desiguales prioridades -, a través del arte y la militancia de izquierda, todo esto en medio de la efervescencia de la revolución nicaragüense, hito histórico que marcaría para siempre su forma de ver la realidad y sus protagonistas; hito histórico que sería además el catalizador para que esta mujer, a sus tempranos 18 años, decida entregarse por entero al arte; pasando de los títeres a la pantomima y del teatro a la danza, antes de llegar al cine, disciplina que cobró espíritu y con la que mantiene una relación muy estrecha y llena de experiencias desesperadamente satisfactorias…

Cómo recuerdas tu primer encuentro con el cine?

Me acuerdo que fue en San Vicente, mis abuelos, montubios, tenian una casa en ese pequeño pueblo manabita. El cine era el sitio de reunion de mis primas adolescentes con nuestros primeros levantes. Era el tipico cine descubierto, sin techo, con estructura metálica y bancas de mandera, donde se proyectaban peliculas mexicanas en la pared. Esto que te cuento, sería en la década del 70 mas o menos. La sensacion del silencio y la oscuridad cómplice, nunca se irán de mi memoria.

Después me convertí en una buena lectora. La sensación de libertad que me brindaba la lectura, era única, y pasé, de leer libros a leer imagenes, a leer danza, a leer teatro; en un proceso que se fue generando de a poco… hasta que el cine contribuyó, desde el área de la producción, a moldear mi actitud y a considerar que el mismo me permitía ir más allá de cualquier frontera.

No tengo una primera película, ni un primer instante, no creo en eso, para mi la relación con el cine se da cuando una historia me conmueve, cuando sus personajes me provocan esa sensacion que me da la literatura, esas historias pueden venir de la mano de cualquier director, guionista o actor; o de donde tu quieras…
Sin embargo recuerdo claramente la película argentina Un lugar en el mundo, y haber sentido esa misma sensación cuando ví El Rey e Historias Mínimas de Carlos Sorín…

Qué película consideras que todos deberíamos ver?

Historias Mínimas definitivamente…

Qué película nunca volverías a ver?

La Pasión de Cristo de Mel Gibson…

La vida imita al cine o el cine imita a la vida?

A veces la vida, cualquier historia cotidiana, simple o complicada, que se desarrolla en cualquier día, con cualquier personaje y sus relaciones, supera cualquier historia de ficción. La generosidad de un buen filme, multiplica nuestra vida a través de la vida de sus personajes. Me gusta la sensación de ese peatón anónimo que ingresa al cine, que cruza un umbral anónimo, para encontrar un poco de su vida reflejada en la pantalla del cine.

Tus cinco películas imprescindibles?

Historias Mínimas
Kadosh
El Rey
Taxi Driver
El Cielo Protector

Cómo quisiera Mariana Andrade ser recordada?

Como alguien que vivió creyendo que la cultura es posible, que el arte es posible, que los sueños son posibles, que todo es posible; a la medida que se inviertan las suficientes ganas, mucha creatividad y talento; sin pertenecer necesariamente a un emporio económico y sin recurrrir a ninguna formula, que apoye esos sueños.
Si cayera muerta en este momento, tendría la satisfacción de haber hecho cosas que me han llenado mucho…pero no me quiero caer todavia, no quiero que empiecen a recordarme, quiero que me vean, con los ojos bien atentos, porque todavía me falta mucho por hacer…

Fotografía: Juan Baustista

miércoles, diciembre 14, 2005


Fernando Solanas

QUITO, ECUADOR
MAYO 2005

Por Fernando Vallejo


Dentro de las actividades paralelas del 4to Festival Internacional de Cine Documental – EDOC 2005, el director argentino Fernando Solanas tuvo un conversatorio abierto con el público en la sala de cine Ocho y Medio, al cuál acudimos prestos para recibir una verdadera Lección de Cine con sabor a replica de aquel terremoto fílmico llamado Memoria del Saqueo.
Esta película, - merecedora de reconocimientos tan importantes como el León de Oro de Honor del Festival Internacional de Cine de Berlín 2004 -, nació de la necesidad de hacer memoria contra el olvido, reconstruyendo la historia de una de las etapas más duras de la Argentina para incitar la denuncia y examinar de cerca las causas que provocaron el vaciamiento económico y el genocido social en ese país; realidades ambas que que se viven a diario en todos los países de nuestra región.

Pino Solanas arranca con el rostro iluminado y la voz templada confesando que realizar una película se asemeja a emprender un viaje, con la voluntad de superar todas las crisis y sabiendo de antemano que hay tramos de completa oscuridad, inseguridad y asco.

¿Si reconocemos la vocación didáctica que tiene el género documental y sobre todo lo urgente que debe ser para todos los argentinos ver un filme como Memoria del Saqueo, cuéntanos por favor cómo se difundió la película en tu país?

Memoria del Saqueo pudó haber sido una película de dos millones de espectadores en Argentina, pues la pueden ver chicos y grandes, ambos salen conmovidos y te la agradecen. Pero como es una película de “guerra” hay un gran grupo de personas que la aborrece, la insulta y la traba; fundamentalmente por todos los personajes y realidades que se denuncian.
En mi país en general los medios no le dieron demasiada importancia a la película, en especial la televisión abierta, siendo este un grave problema pues sabemos que las grandes mayorías son convocadas por la TV y también sabemos que mi documental denuncia también a los medios.
Este documental no llegó a los “multiplex” pero si se estrenó en un circuito alternativo de salas creadas por el Instituto Nacional de Cine, donde la entrada cuesta la mitad o menos versus las multisalas; llegando a convocar sobre las 50,000 personas, cifra que para un documental es bárbaro, pues la gente no va al cine a ver esto a menudo o si?
Una película cómo esta, en sábado, te caga la noche, este tipo de películas que se asocian a un lunes, un martes, un miércoles, no está dentro de lo que la gran mayoría de espectadores llama cine; pués cine significa para ellos evación y entretenimiento, requisitos ambos completamente ausentes en Memoria del Saqueo.
Gran parte del éxito actual de la película en mi país se debe a que el Gobierno Nacional la declaró de interés educacional; haciendo posible que miles de chicos pudieran verla en horario matutino no sólo en Buenos Aires sino también en la gran mayoría de provincias. En Suiza y Francia aún esta en cartel, se ha estrenado en Uruguay, en Caracas, en La Habana, en Brasil, - dondé ganó el premio del Público del Festival de Cine de Sao Paulo -, y muy pronto en México.






Nuevos proyectos…

Yo estoy realizando tres películas más, en total van a ser cuatro: está es el prólogo, la segunda trata sobre toda la experiencia del movimiento social, la tercera es del rescate y la reconstrucción y la cuarta vuelve a cuestionar dos temas centrales, que son el dominio de la tierra con todas sus riquezas minerales y la renta petrolera.
Hay que motivar la conciencia de lo que representa realmente la explotación petrolera en este riquísimo y hambreado país. Yo acabo de leer un libro que se llama Repsol: La recolonización de América Latina y hay un capítulo dedicado a las barbaries que comete esta corporación en Ecuador, el destrozo del medio ambiente, las agresiones a las poblaciones aborígenes, todo lo que se llevan y no controla nadie.
En toda América Latina es conocida la riqueza petrolera de Ecuador y que todos vienen acá a robar descaradamente.
Mientras nuestros pueblos no se pongan de pie para controlar la riqueza que tienen sus tierras y que se las roban, mientras los gobiernos sigan comprando deuda externa, mientras sigan los líneamientos del Fondo Monetario en lugar de buscar una integración latinoamericana, mientras no se reparta la renta nacional de cada pueblo con equidad y justicia; habrá mucho material para documentales sobre el genocidio social, pero es hora de ir más allá y buscar propuestas. Por ejemplo acá por qué luego de gritar una semana a que se fuera el presidente no gritaron otro tanto porque se fueran las petroleras, eh?
El dirigente político y social, el intelectual y el ciudadano que entre sus quejas y discursos no pone en primera letra la recuperación de la renta petrolera, esta trabajando para el enemigo.



La democracia…

La democracia en nuestros países es una historia ininterrumpida de traiciones, por eso hay que hacer profundas modificiaciones en la estructura institucional para construir nuevas formas para llegar a la democracia.
Sin la participación y el protagonísmo del ciudadano,- pero en el día a día no cada cuatro años -, la historia se seguirá repitiendo; es decir que hay que abandonar los malos hábitos de desentendernos o esa creencia de que esto no se puede arreglar.
Sólo hace falta mirar al pasado y reconocer el voluntarismo de nuestros pueblos, o no recuerdan esa epopeya extraordinaria de ese pendejo de Sucre, ¿cuántos años tenía? , ¿27, 26, 28?, en Ayacucho tenía 28 años. Lucharon contra diez mil españoles, eran 5,000 del rejuntado latinoamericano, los hicieron pure y capturaron a decenas de generales españoles, quién carajo puede decir que algo no es possible!
Hay que sacarse la telaraña, la tierra de la resignación de esta idea de que el cambio no es posible. La emancipación latinoamericana se hizo a pata, desangrandose por los caminos de América, pues a caballo iban los oficiales….todo es posible…


Fernando Solanas nació en Buenos Aires, Argentina en 1936. A finales de los años sesenta alcanzó un enorme reconocimiento internacional gracias a su trilogía documental La Hora de los hornos (1968), una de las obras fundamentales del cine-político-militante de la época, y a su teoría sobre el cine de la desconolozación, ambos elaborados y desarrollados conjuntamente con Octavio Getino. A partir de la dictadura miliitar y durante más de una década Solanadas estuvo exiliado en Francia, donde contginuó su carrera cinematográfica: terminó y exhibió Los hijos del Fierro (1972), Tangos, el exilio de Gardel (1985) y Sur (1988). De regreso a Argentina, fué elegido diputado para el período 1993-1997 y dirigió El Viaje (1992) y La Nube (1988). Con Memoria del Saqueo (2004), Solanas vuelve a sus inicios en el cine.

Fotografía: Fernando Vallejo